jueves, 16 de noviembre de 2017

El Pensamiento. Por WAYNE W. DYER


El pensamiento es mucho más que algo que usted hace. En realidad, es lo que usted y el resto de nosotros somos. El pensamiento constituye todo nuestro ser, a excepción de esa parte que es forma, el paquete que va y viene con nuestras mentes. Procure considerar el pensamiento como algo que no solamente existe en su interior, sino también en el mundo exterior. Esta tarea puede resultarle difícil porque está habituado a creer que sus pensamientos son un mecanismo interno que rige esa parte que es la forma. Pruebe a considerar el pensamiento como un universo en el que ha nacido. Es algo que usted hace y también algo que usted es. Cuando lo comprenda no tendrá dificultad alguna en contemplar todo pensamiento como algo que sin duda forma parte de usted.
Ésta es una pequeña lección sobre lo que es el pensamiento. Su deseo de mejorar su vida es en realidad su pensamiento sobre mejorar su vida. Su voluntad de vivir es en verdad su pensamiento de vivir. Sus actitudes ante la vida son en resumidas cuentas sus pensamientos sobre la vida. Todo su pasado hasta el presente no es más que pensamiento. Todo su futuro a partir de este momento no es otra cosa que pensamiento. Sus relaciones con la gente de su vida no son sino pensamiento. Su determinación por conseguir el éxito no responde más que a su pensamiento. La idea del éxito es realmente el pensamiento del éxito.
Puesto que usted no puede colocarse detrás de los ojos de una persona y pretender sentir lo que hace, se queda usted a un paso del proceso mental de esa persona y la experimenta a través del pensamiento. Usted se relaciona con todas las cosas o todas las personas de este planeta mediante el mecanismo del pensamiento. Lo que determina la calidad de su vida no es el mundo, sino la manera que ha elegido de procesar el mundo en sus pensamientos.
Muchos pensadores pertenecientes a materias bien dispares que han sido sumamente respetados, han concluido que el pensamiento, la mente, es el determinante absoluto del camino que nuestras vidas toman. El filósofo holandés Spinoza afirmó: “Vi que todas las cosas que me infundían temor o a las que yo les infundía miedo, no tenían nada bueno ni malo en sí mismas excepto hasta el punto donde la mente las afectaba”. Albert Ellis, fundador de la terapia racional emotiva, dijo: “Las personas y las cosas no nos trastornan, mejor dicho, somos nosotros los que nos trastornamos al saber que nos pueden trastornar”. Ralph Waldo Emerson declaró: “Nos convertimos en lo que pensamos a lo largo de todo el día”. “No hay nada bueno o malo, sólo lo que el pensamiento califica de tal”, explica Shakespeare. Abraham Lincoln manifestó: “La gente está contenta cuando decide estarlo”. “Cambia tus pensamientos y cambiarás el mundo”, sugirió Norman Vincent Peale. Jesús nos dice: “Tal como pienses serás”.
Nuestro futuro está constituido por los pensamientos que tenemos con mayor regularidad. Nos convertimos literalmente en lo que pensamos, y contamos con el don de poder escribir nuestra propia historia. En mi opinión ésta es una verdad irrebatible. En la parábola de Eykis, comenta: “No hay un camino hacia la felicidad, la felicidad es el camino”. Tus pensamientos siempre han creado tu mundo.

Una gran verdad encierra la frase de Víctor Hugo: “Nada es más poderoso que una idea a la que le ha llegado su hora”. ¿Qué es una idea sino un pensamiento?
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Un brindis oportuno por el karma, la oportunidad y la gratitud.

Una de las técnicas superiores para obtener el máximo beneficio de la vida y aprovechar los altibajos es la gratitud. Pero los momentos agradables no requieren ninguna explicación. Algo bueno sucede y lo interiorizamos agradecidamente.
¿Pero cómo expresar gratitud cuando las cosas no salen bien?
Ahora, eso puede  tomar un pequeño esfuerzo adicional. Sí, es la decisión correcta. Y te decimos por qué.
La mayoría, si no todas las experiencias que tenemos nos llegan como resultado de nuestro karma. De modo, cuando algo difícil, negativo o doloroso sucede, puede haber llegado a nosotros en consideración por nuestras acciones erróneas del pasado. Así que, en lugar de rechazar la oportunidad, la abrazamos.
Cuando nos damos cuenta de que nuestro karma nos regresa a través de la exactitud de la Ley Cósmica, de repente percibimos un hecho positivo. Ahora, en lugar de denigrar de nuestro destino, vemos otra opción: Expresar gratitud.
¿Para qué?
Gratitud por la oportunidad de equilibrar karma. Y le damos gracias a Dios por Su infinita misericordia al ofrecernos una mano de apoyo en nuestro viaje de regreso al hogar.
Así que adaptamos ligeramente un axioma famoso: los que ignoran el karma están condenados a repetirlo.
Cuando una oportunidad se nos presenta a fin de elegir de nuevo el enfrentar el karma que regresa, no deseamos o necesitamos repetir el acto. Queremos dominar el momento y dar otro paso más cerca de la Luz.

Después de todo, ¿quién sabe cuándo otra oportunidad se presentará de nuevo en nuestro camino?
Por tanto, aprovechar la oportunidad es vital para nuestra salud kármica y nuestro bienestar espiritual. Ciertamente, puede que no sea fácil elegir sentirse agradecido cada vez que sucede algo desagradable, especialmente en un ambiente de crispación. Pero podemos hacerlo. Siempre podemos elegir.
Y no importa lo que hicimos la última vez. Está hecho, olvidado y perdonado. Es lo que hacemos en este momento lo que cuenta… y cómo elegimos sentirnos acerca de eso.
La próxima vez que caigas en un bache en la vía, da las gracias, trata y siente el poder y la libertad que proporcionan.
Precaución: La gratitud puede causar hábito.
¡ESCUCHA, OH UNIVERSO
ESTOY AGRADECIDO!
Fuente:The Summit Lighthouse

RECONOCE Y DIFERENCIA TU CEREBRO PRIMITIVO (LO QUE TE DETIENE, VIGILA Y LIMITA DE LAURENT DAILLIE)



Nos guste o no, estamos continuamente manipulados de forma muy hábil por nuestro cerebro arcaico y por el conjunto de nuestros conflictos biológicos, psíquicos y transgeneracionales, aunque pretendamos creer que somos nosotros los dueños de nuestro destino.

Con esta expresión no pretendo hablar de un área anatómica en particular de nuestro cerebro, sino más bien de todos aquellos reflejos primitivos de supervivencia que hemos heredado de nuestro remoto pasado animal, al contrario de lo que podamos creer nosotros, (Homo Sapiens del Siglo XXI), siguen siendo esos viejos reflejos arcaicos los que dirigen cada momento de nuestra vida tanto a nivel biológico como comportamental.

De esta manera, enfrentamos las adversidades, reaccionamos en primer lugar de una manera animal antes de recurrir a nuestro pensamiento humano.

Y nos guste o no, estamos continuamente manipulados de forma muy hábil por nuestro cerebro arcaico y por el conjunto de nuestros conflictos biológicos, psíquicos y transgeneracionales, aunque pretendamos creer que somos nosotros los dueños de nuestro destino. Tal y como lo demuestran estas historias, estamos continuamente bajo la insospechable autoridad de un cerebro al que obedecemos sin ni siquiera darnos cuenta. Incluso se podría decir que, en gran medida, estamos pensados por nuestro cerebro, ya que este nos indica como de tiene que pensar, actuar, y reaccionar.

Creo que es útil ser consciente de ello para no quedarse en la ilusión, esto nos puede permitir saber un poco más sobre nuestros diferentes conflictos interiores para resolver aquellos más limitantes; y para vivir apaciblemente y en armonía con los otros: puede que nos evite mucho sufrimiento.

Nuestro cerebro arcaico se burla de lo que pensamos:
Y lo afirmo, nuestro cerebro se burla completamente de lo que pensamos y no lo tiene nunca en cuenta por que tiene problemas más serios por resolver, por consiguiente, la preocupación permanente de nuestro cerebro es nuestra supervivencia y solo le interesa lo más esencial. Esto me hace pensar en el comportamiento de un adulto que vigila a un niño pequeño y que, a veces, tiene que tomar decisiones firmes y arbitrarias sin tener en cuenta el punto de vista del niño.
Entre los cientos de ejemplos que pueden demostrarlo, les propongo el de una mujer en estado de menorrea casi permanente desde hace tres años a causa de un ciclo menstrual demasiado corto y recordemos que la menstruación es una constatación de un fracaso que significa que no ha habido fecundación y que el proceso natural permite la renovación del endometrio uterino a vista de la próxima ovulación y de una posible fecundación.

Sabiendo esto, me di cuenta en seguida que esta mujer no había llegado al cupo de niños que quería tener: si su cuerpo está siempre preparando el nido, es que su voluntad biológica de dar a luz es fuerte.

A modo de prueba: desde que era joven, esta mujer siempre quiso tener seis hijos, no menos, y se casó con un hombre que también quería tener seis,  tras el nacimiento del cuarto, se dio cuenta de que criar a cuatro hijos ya era difícil de gestionar. Entonces renuncio oficialmente y en conciencia a su deseo de tener seis hijos: además me dijo que se sentía aliviada de haber tomado esa decisión.
Salvo que, extraoficialmente, visceralmente y sin la menor consciencia, ella continua teniendo muchas ganas (y por lo tanto estrés) de tener hijos y su biología pone todo en marcha para ayudarle.

¿Cómo puedo afirmarlo? Simplemente porque en menos de una semana después de la consulta todo volvió a la normalidad,  gracias a la toma de consciencia de esta verdad inconsciente.

En el caso contrario, os recuerdo la historia de la mujer estéril que quiere realmente tener un hijo pero que no lo consigue a causa de una opción formal de su biología por la sequía que vivió durante su vida infra-uterina.

 Fuente: La Logica del Sintoma-Laurent Daillie. 
http://memoriaemocional.com

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Diferencia entre amor y obsesión


El amor es un sentimiento maravilloso. Intenso en sus comienzos y moderado en su desarrollo, siempre y cuando establezcamos unos límites. Si no tenemos cuidado y nos dejamos llevar por la pasión puede que acabemos obsesionándonos. La línea que separa el amor de la obsesión es muy fina.
La obsesión no es amor
Ser obsesivo en una relación de pareja significa ir más allá del amor y construir un muro que envuelve a la relación sin dejar margen de maniobra. La exclusividad que se establece es tan rígida que finalmente acaba originando sentimientos de desconfianza y alerta en la relación.
La obsesión ahoga, aprieta y asfixia, siendo su principal arma el control. Saber qué va hacer la pareja, cómo y cuándo, con quién va a estar y decidir sobre ello son algunos ejemplos. El foco de atención de la persona obsesiva está única y exclusivamente iluminando al otro, llegando a perder incluso la propia vida. Es como si todo girase en torno a la pareja y se hubieran anulado el resto de prioridades.
Cuando la obsesión aparece en una relación normalmente tiene que ver con una baja autoestima. Algo le falta a la persona que lo experimenta. Es como si una sensación de vacío le invadiera y se llenase con la otra persona. Mientras que quien siente amor no se llena con el otro sino que se complementa.
El amor ofrece aceptación, libertad y respeto. Da alas al otro en lugar de apresarlo con cadenas. Y aún estableciéndose un compromiso, no aparece la exclusividad como norma sino que se valora la honestidad y el bienestar de ambos miembros de la pareja.
Poner límite a la obsesión
El amor obsesivo llega a su fin cuando la persona que lo sufre es consciente de su comportamiento y decide acabar con él. Para ello, el primer paso es aceptar el componente obsesivo que se presenta. 
Tras la toma de conciencia es muy importante dar espacio al otro, es decir, aflojar las cadenas con las que hemos apresado la relación para poco a poco convertirlas en alas. Derribar el muro. En este punto, es conveniente reflexionar sobre el para qué de esa obsesión. A menudo, si lo hacemos bien, encontraremos que la obsesión procede de un sentimiento de inseguridad por el temor a perder al otro o a quedarse solo principalmente. Cuando se haya detectado, el siguiente paso será responsabilizarse de esas necesidades y gestionar las emociones resultantes de ellas con el objetivo de evitar que interfieran en la relación.

Ponerse en el lugar del otro también ayuda porque aporta otra perspectiva. ¿Cómo te sentirías si te están controlando constantemente? Es muy importante entender que el amor no es vinculante y que la posesión y el control lo anula por completo. Amar es aceptar, elegir y respetar, en definitiva, confiar.
Otro aspecto que no podemos olvidar es la autoconfianza. Confiar en uno mismo es el impulso para hacer crecer la autoestima y de este modo, eliminar todas esas inseguridades y dudas en relación a la otra persona. Si está con nosotros es por elección no por obligación, por lo tanto ¿para qué controlar?
No obstante, en el caso de que se presenten dificultades a la hora de poner límites a la obsesión lo recomendable es acudir a un profesional especializado. El trabajo con él ayudará a encontrar una solución y a aprender diferentes tipos de estrategias para hacer frente a la situación.
El amor consciente
Ahora que ya sabemos qué significa ser obsesivo en una relación de pareja es conveniente conocer las características principales de un amor sano y consciente.
Así, amar de forma sana implica respetar al otro y comprender su individualidad. Es ser consciente de que la otra persona no está ahí para satisfacer nuestros deseos ni tampoco para curar nuestras heridas. Sino que permanece a nuestro lado porque así lo ha elegido.
Amar sanamente implica estar comprometidos por el crecimiento como motor de la relación de pareja. Lejos de miedos y ataduras. De manera que el objetivo de la relación no es ser felices, sino ser conscientes y evolucionar. 
En definitiva, el amor es la práctica de la aceptación y la libertad. Un sentimiento intenso y sincero que nos ayuda a mejorar y que tiene como base el amor propio, porque si no nos amamos a nosotros mismos, difícilmente sabremos amar bien a los demás.


Blog de Psicoactiva


Einstein, el lado místico.


Las cosas maravillosas que aprendemos son obra de muchas generaciones, que se depositan en nuestras manos para que las recibamos, honremos, aumentemos y podamos transmitir fielmente a nuestros hijos o discípulos.
Einstein decía de sí mismo que no era más que una de las manos serviciales que se esfuerzan con su trabajo para que la estatua del Conocimiento no quede oculta por la arena del desierto.
Como científico y buscador de la verdad, llegó a reconocer que la razón no alcanza a explicar todo el orden que la vida hasta en sus más mínimos detalles delata. Reconoció los límites que nuestra mente tiene para comprender ese misterio, pero no tiene reparo en confesar la inmensa admiración que le produce la contemplación de la Naturaleza.
Einstein reconoce que solo hay unas cuantas personas ilustradas con una mente lúcida y un buen estilo en cada siglo. Y por eso, lo que queda de su obra es uno de los tesoros más preciados de la humanidad, que a través de la educación en las enseñanzas debemos poder transmitir de generación en generación. Sobre todo, el tesoro de la tradición.
Estaba convencido de que no había riqueza en el mundo que pudiera ayudar a la humanidad a progresar. Que únicamente el ejemplo de algunos individuos podría impulsarnos realmente, porque el dinero sólo apela al egoísmo e invita irresistiblemente al abuso.
La solidaridad, la fraternidad, la responsabilidad eran sentimientos en él tan naturales como respirar: “Uno existe para otras personas, a cuyos destinos estamos ligados por lazos de afinidad. Me recuerdo a mí mismo cien veces al día que mi vida interior y exterior se apoya en los trabajos de otros hombres, vivos o muertos, y que debo esforzarme para dar en la misma medida en que he recibido y aún sigo recibiendo”.
Nos dice: “Todos tenemos ciertos ideales que determinan la dirección de nuestros esfuerzos y nuestros juicios. Nunca he perseguido la comodidad y la felicidad como fines en sí mismos; llamo a este planteamiento ético el ideal de la pocilga. Los ideales que han iluminado mi camino y me han proporcionado una y otra vez nuevo valor para afrontar la vida alegremente, han sido Belleza, Bondad y Verdad. Sin ellos la vida me habría parecido vacía. Los objetivos triviales de los esfuerzos humanos (posesiones, éxito público, lujo) me han parecido despreciables”.
El sentimiento religioso cósmico, como él le llama, que siente ante la observación de la vida, es la emoción fundamental del arte y la ciencia. “La experiencia más hermosa que tenemos a nuestro alcance es el misterio. El que no conozca y no pueda ya admirarse, y no pueda ya asombrarse ni maravillarse, está como muerto y tiene los ojos nublados. La certeza de que existe algo que no podemos alcanzar, nuestra percepción de la razón más profunda y la belleza más deslumbradora, a la que nuestras mentes solo pueden acceder en sus formas más toscas… Son esa certeza y esa emoción las que constituyen la auténtica religiosidad. En este sentido, y solo en este, es que soy un hombre profundamente religioso”.
Considera que es justo que los más estimados sean aquellos que más han contribuido a elevar el género humano y la vida humana, pues el mejor servicio que uno puede prestar al prójimo es el de proporcionarle un trabajo que le estimule positivamente y eleve así de modo indirecto. Los deseos de comprender, el trabajo intelectual, creador o receptivo, son los que elevan al hombre. El valor de un hombre para su comunidad depende, en principio, de la medida en que dirija sus sentimientos, pensamientos y acciones a promover el bien de sus semejantes.
Se da cuenta de que la primacía de los tontos es insuperable y está garantizada para siempre (esperemos que no). Y que para ser miembro irreprochable de un rebaño de ovejas, uno debe ser, por encima de todo, una oveja. Por eso él se consideraba un viajero solitario. De ahí su lejanía y distancia, y al mismo tiempo su gran solidaridad y deseo de proporcionar lo mejor de sí a la Humanidad.
Está seguro de que sin una cultura ética no hay salvación para la Humanidad. Esta conducta ética debería basarse en la compasión, la educación y los lazos y necesidades sociales, así como en la fuerza interior del hombre. Einstein concibe el sentimiento religioso como la fuerza que le mantiene (al hombre) fiel a sus objetivos superiores, a pesar de los fracasos. La devoción infatigable es lo único que permite al hombre alcanzar sus triunfos mayores. Este sentimiento sublime le lleva a expresar: “La alegría de mirar y comprender es el don más hermoso de la Naturaleza. El individuo siente la inutilidad de los deseos y los objetivos humanos ante el orden sublime maravilloso que revela la Naturaleza y el mundo de las ideas”. La experiencia individual le parece una cárcel y desea experimentar el universo como un todo único y significativo.
Nos insta a no olvidar que las cosas maravillosas que aprendemos son obra de muchas generaciones, que se depositan en nuestras manos para que las recibamos, honremos, aumentemos y podamos trasmitir fielmente a nuestros hijos o discípulos.
Como él nos dijo, que nuestras manos formen parte de todas esas manos serviciales, de esa cadena de servidores que atraviesa la Historia, manteniendo encendida la luz de la sabiduría.
Gracias a hombres como Einstein, la humanidad camina y caminará siempre adelante, un poco más cerca de ese misterio que nos asombra, nos impulsa y nos atrae hacia su centro.

AUTOCONOCIMIENTO INTEGRAL


Desprogramando el miedo a perder el control. Por David Topi


Continuamos con el trabajo preparatorio para los cambios de línea temporal de los que venimos hablando desde hace tiempo en el blog y que, a riesgo de parecer que no vamos a tocar otros temas nunca más, no es sino por la importancia que tiene, aunque ahora no se sepa ver, este momento crítico en el que nos encontramos.
Una profunda trama de programas a eliminar
La programación que el ser humano ha recibido desde que fue creado es de una complejidad y profundidad inimaginable, ya que nuestra raza fue concebida y manipulada para servir y ser recursos de otras, que poseen tecnología y  conocimiento para ello, pero, en vez de convertirlo en un sistema abierto de gestión, donde fuera claramente visible la situación y el estatus en el que nos encontramos, fue manipulada la psique de todos aquellos recién creados homo sapiens sapiens para que este nunca pudiera darse cuenta de la verdad, y por lo tanto, nunca buscara, preguntara, se interesara o tuviera manera de conocer lo que era, para lo que fue creado y como ha sido programado.
Puesto que las películas a veces, nos dan muy buenas analogías para entender estas situaciones, no tenéis mas que volver a ver, si os apetece, la película The Matrix y entenderéis, con otra visión, que la programación y bloqueos insertados y colocados en las esferas mentales, en el cuerpo mental y en la esfera de consciencia hacen que solo percibamos aquello que se quiere que se perciba y nada más.
En contrapartida, los niveles más altos de cada uno de nosotros quieren todo lo contrario, despertarnos, sacudirnos de la inconsciencia, abrirnos los ojos, hacer que avancemos y salgamos de este estado, y, ahora mismo, la única forma es soltar lastre, quitando programación a un ritmo adecuado para no causar ningún “shock” en nuestra personalidad, y confiar en que el trabajo que estamos haciendo nos lleve a buen puerto, y nos permita movernos a la línea temporal que sigue marcando la senda del crecimiento evolutivo, en contrapartida con la línea temporal que marca el final y estancamiento del mismo.
Un escenario autogenerado por nosotros mismos
¿Es justo que esto sea así? ¿Es justo que ahora se separen los escenarios y que uno tire hacia lo “positivo” y el otro hacia lo “negativo” y que, de la misma manera, se separe a la humanidad? No es correcto usar estos términos para ello, porque nada es justo o nada deja de serlo en términos energéticos. Estos macro escenarios han sido manifestados por la propia humanidad, polarizando las situaciones, eventos, energías, etc., que hemos generado, hacia dos extremos, y todo lo que cae en un extremo energéticamente hablando ha colapsado en un escenario y línea temporal, la #33 y nadie más que la propia humanidad y sus captores o “gestionadores” han tenido culpa de ello, y otro extremo se ha ido hacia el otro escenario “evolutivo”, y nadie más que la humanidad y los que han trabajado por el mismo han tenido la culpa de ello.
Esto quiere decir que aquello que ahora nos encontramos manifestado no es porque haya malos y buenos, o porque haya personas que no se merezcan más oportunidades o más tiempo, sino porque así lo hemos decidido en conjunto, a nivel macro, por nuestras acciones, inconsciencia, pereza, no darnos cuenta, ignorancia, etc., de la cual, en parte tenemos culpa y en parte no. Desde que fuimos creados se nos inoculó el programa de confusión, que ya hemos explicado como quitar, se nos inoculo el programa de ofuscación, que también hemos quitado, se nos ha programado para ser dependientes de la inteligencia artificial que controla el planeta, que ya también debería estar fuera, se nos ha usado como pilas para generar los eventos que nos mantienen dormidos, y que también hemos dicho como solucionar, y finalmente hemos dado las pautas para ir trabajando con nuestro Yo Superior para ir haciendo el cambio de línea temporal a aquellos que deseen hacerlo, y tomar las riendas de sus propias vidas, dejando lo superfluo atrás, dándose cuenta que vivimos en un engaño, que la realidad está proyectada con un sistema de trabajo, consumo, modas, y formas de mantener al ser humano en una vorágine, sin parar, sin preocuparse de si mismo, de su desarrollo, y siempre es lo mismo, no tengo tiempo, tengo la agenda ocupada, voy hasta arriba de cosas, y ya haré el trabajo interior personal en otro momento.
Eso es básicamente lo que se percibe desde fuera, así nos lo dicen aquellos que nos asisten, y desde fuera ya han dicho: “pues ya no hay tiempo de verdad”, ahora mismo, solo hay dos opciones, quedarse en la línea 33, o moverse, y empezar a hacer lo que no hemos hecho, aunque todos tengamos múltiples razones (no estábamos preparados, no era nuestro momento, etc.) para ello, o quisiéramos tener todo bajo control constantemente en nuestra vida diaria primero, lo cual nos daba la excusa de que no podíamos enfocarnos en otra cosa.
Desprogramando la necesidad de tener el control de todo
Así que esto es lo que vamos a desprogramar hoy. El ser humano tiene un programa en varias esferas mentales que le impiden darse cuenta de cómo todo fluye armoniosamente, y de como diferentes niveles de su mente y de su estructura tienen responsabilidades que podrían tomar, para dejar a la mente consciente más relajada, libre y pendiente de otras cosas. Se nos ha ocultado que no es necesario tener el control de todo, o querer tenerlo, y aunque esto suene un poco raro y genérico, hay un programa en nosotros que nos incita a no ser capaces, al menos a la mayoría de la población, a confiar en que todo está bien como está, que hay una razón para todo, y que hay otros mecanismos de nuestra mente y de otros niveles que se encargan de gestionar muchas de las cosas que la mente consciente quiere gestionar y que no tendría porque hacerlo.
Esto viene a ser, dicho con otras palabras, la necesidad de tener todo bajo control y que no se escape ningún elemento de mi realidad, la necesidad de querer mantener todo bajo el radar consciente, de no permitir que las cosas vayan al ritmo que tienen que ir para que no se me vayan de las manos y de no confiar en que otros niveles del ser humano, empezando por nuestro YS, nuestro espíritu, nuestra alma y niveles más profundos de la mente, controlan todo lo necesario para que el trocito de personalidad que está al mando de la gestión del día a día no necesite hacerlo.
Una creencia puesta para desconectarnos de nuestro YS
Este programa, la creencia de que tenemos que tener todo bajo control, fue puesto en nosotros para poder desconectarnos de la certeza de que otras partes de nosotros mismos velaban por ello, es decir, para hacernos creer, entre otras cosas, que si la parte consciente del ser humano no estaba por la labor de cuidarse a si mismo y velar por su realidad material, no habría nada que lo hiciera, con lo cual ocultaron la creencia de que otros niveles de nosotros mismos, nuestro YS el primero de ellos, vela por nosotros día y noche para que esto no sea así. Es como si a un niño le haces creer que sus padres no van a estar cuidándolo, y el niño, que no tiene capacidad ni visión ni conocimiento para valerse por si mismo en muchas áreas y necesidades, entonces se viera con la creencia impuesta a nivel subconsciente, inconsciente, etc., de que nadie vela por él, teniendo un estrés no detectado permanente por tener que estar atento a todo, no dejar nada al azar, no permitir que nada escape de su percepción por miedo a que le pase algo, no consiga lo que necesita, etc.
Cuando confías en que tu YS, tu espíritu, alma, etc., etc., están velando porque todo el conjunto esté siempre lo mejor posible, estamos tranquilos y con mayor paz interior, porque en un mundo que es pura ilusión, pura proyección holocuántica, hay partes de nosotros que lo tienen todo controlado, y así, el niño se levanta tranquilo sabiendo que podrá desayunar porque alguien se ha encargado de hacer la compra, que podrá vestirse porque hay ropa en el armario aunque no sepa de donde ha salido, etc. Espero que se entienda la analogía.
Así, lo que vamos quitar a continuación es la necesidad de tener todo bajo control consciente, para permitir que cada parte de nosotros haga su trabajo, y, a quién le asuste esta desprogramación, temiendo que entonces va a dejar de ser más eficaz o va a olvidarse de cosas, o va a dejar de ser tan proactivo, que no tema, pues quitaremos también esos miedos que no tienen razón de ser.
La petición a nuestro YS es la siguiente:
Solicito que se elimine la creencia y la ilusión de que debo tener todo bajo control de mi mente consciente, permitiendo a todos los niveles de mi mismo y a mi YS recuperar las funciones que tiene por diseño y naturaleza, desarrollando y potenciando los mecanismos internos que poseo para que la gestión de mi realidad se haga de la forma más adecuada, en armonía y alineada con mi bien mayor en cada momento. Solicito que se eliminen todos los miedos, resistencias y creencias limitadoras que impiden que se ejecute lo anterior, permitiendo a mis capacidades y potenciales para ello ser activados y manifestados en el grado más adecuado para mi en estos momentos.
 Confió en que os sea útil.

http://davidtopi.com


RELACIONES DE PAREJA – DESORDENES AMOROSOS. Por Memoria Emocional


Muchas veces las consultas de terapia son sobre las relaciones de pareja, hay amor pero hay conflictos, o no hay amor pero son inseparables y se tienen mucho cariño o se aman inmensamente pero su relación es una continua montaña rusa de discusiones, y así infinidad de casos.

Cuando existen problemas de relación en pareja, de sexualidad o de entendimiento podemos estar frente a un desorden amoroso, por que muchas veces nos enamoramos de aquellas personas que complementan nuestros programas o algunas veces cubrirán carencias o necesidades y otras reforzaran nuestros patrones y aun que en ocasiones será una bonita relación de amor, siempre estaremos complementando el programa que traemos instalado y a su vez nosotros cubrimos el programa de la otra persona.

El origen de un desorden amoroso puede estar antes o después del nacimiento. 
Cuando empezamos a estudiar el árbol además de descubrir muchas cosas sobre nosotros mismos y sobre nuestros programas también las descubrimos de nuestras parejas, en ese momento nos invaden muchísimas preguntas con gran sorpresa.

·         ¿Qué me he casado con el doble de mi padre?

·         ¿Mi pareja y yo somos dobles?

¿Qué significa todo esto y como nos afecta?… lo explicamos a continuación.
 Si mi pareja es mi doble 

Si eres doble de tu pareja, lo que tienes que tener en cuenta es que para el inconsciente son hermanos. Es lo que se llama un “Incesto simbólico”, en estos casos la relación suele ser más de hermanos que de pareja  y esto se puede ver en conductas, tipo de conflictos, en el sexo, etc.
Son relaciones en las que la pareja suele llevarse o muy bien o muy mal igual que los hermanos, normalmente son relaciones duraderas, incluso relaciones para toda la vida, el motivo es, “para que yo me separe de mi hermana tiene que pasar algo muy fuerte”, y si no pasa quedo apegado a esta relación el resto de mi vida!. Hay que tener en cuenta que a nivel sexual, se suele perder muy pronto el interés del uno por el otro, y cuando se trata sobre las parejas que son dobles, hay que saber que cuando dos hermanos se juntan, a nivel inconsciente, es para no tener hijos, pues si dos hermanos tienen hijos podrían nacer con problemas.

Es por esto que muchas parejas que son dobles tienen problemas para tener hijos, y cuando sí pueden tener hijos, existe la tendencia a que venga un hijo o hija que herede este programa de “no tener hijos”.

Si estoy en linea maestra con mi pareja.

Cuando hablamos de  líneas maestras nos referimos a relaciones muy pasionales en las cuales suele haber mucha admiración, sobre todo cuando no conviven, suelen ser muy diferentes el uno del otro y por supuesto son maestros el uno del otro.

Cuando estas parejas empiezan a convivir aparece el “problema”, constantemente uno le está enseñando al otro su propia oscuridad, que es lo mismo: lo que no acepto en mí, o lo que detesto en mí.

Por lo tanto las parejas que son línea maestra, si quieren convivir sin conflictos tendrán que aprender a ser muy humildes, dejar que su pareja sea como quiera ser y no juzgarla, en cuanto a la parte sexual no tienen porqué tener ningún problema, más bien al contrario, suelen ser muy apasionadas al igual que si hay conflictos o discusiones, también éstas suelen ser muy apasionadas.
En estos casos, la clave es humildad y dejar ser a cada uno como es sin querer cambiarlo, porque de lo contrario chocarán continuamente y la relación difícilmente podrá ser una relación sana.

Si mi pareja es doble de mi padre/madre.

En el 50% de los casos la hija va a buscar a su padre y en el otro 50% de los casos es el pequeño que busca a su madre, pero hay otros casos, el Edipo o Electra invertid, significa: niño que busca a su padre o niña que busca a su madre, búsqueda de los abuelos, muchas veces esto se detecta en relaciones donde existe mucha diferencia de edad.

Esta situación va a depender mucho de la historia personal y de la relación que se tenga con el padre/madre.
Pondremos un ejemplo: el caso de un hombre que no se siente reconocido o querido por su madre  y tiene una pareja que es doble de ésta, en este caso, él en su pareja está buscando a su madre (el cariño y reconocimiento de esta) a través de su pareja y lo hace inconscientemente para hacer una reparación o duplicar esa relación.

El problema aquí es que si inconscientemente es su madre, él espera que haga al menos las cosas que hacía su madre por él, además, como su madre no le quería o no le reconocía, la pareja viene a reparar, dándole todo el amor y el reconocimiento que él no recibió por parte de su madre y el problema aparece cuando hay muchas exigencias hacia su pareja.

Aquí  muchos de los conflictos o discusiones, no son con la pareja, sino que son historias que le guarda a su madre, por supuesto en este casos, la atracción sexual por la pareja se suele perder tan o más rápido que cuando son dobles, pues él no quiere tener relaciones sexuales con “su madre”, por lo tanto la diferencia cuando son dobles, es que la ausencia de apetito sexual es por parte de él (en este caso).  

Lo que habría que trabajar aquí sería, primero des-identificar a la pareja con la madre, y segundo trabajar la comprensión profunda y el perdón hacia la madre.
Cuando nos encontramos una situación así además del perdón podemos hacer un acto de psicomagia, es decir, ir y decirle a nuestra pareja, “tú no eres ni madre” “tú no eres mi madre”, aunque la sorprendas o no lo comprenda, esta información en realidad se la estas mandando a tu inconsciente y es lo que importa.

También puedes escribir una carta y quemarla.

Recordar siempre que esto son líneas generales y que cada caso es particular, si descubre una de estas relaciones con tu pareja y la relación va bien, no la toques.
Y si no es así podemos aprender, entender la relación y lo que nos está pasando en  nuestra vida.


 http://memoriaemocional.com