jueves, 21 de septiembre de 2017

Ajuste, blindaje y separación de las líneas temporales #33 y #42. Por David Topi.


La semana pasada se produjeron unos ajustes en las dos macro líneas temporales principales que co-existen en nuestro planeta, ajustes que empezarán a notarse más intensamente a partir de la semanas que vienen.

Para entender estas explicaciones de hoy, os remito previamente a los dos artículos anteriores de hace varias semanas, donde sentamos las bases para comprender los conceptos de la co-existencia de estas dos líneas temporales, las realidades y “matrix” a las que nos llevan, y los cambios que se están llevando a cabo en las estructuras mentales y etéricas  del planeta.

 

Una intervención necesaria

La razón por la cual se ha intervenido en estas líneas temporales, y provocado su separación a un ritmo más forzado que el ritmo natural que estaban llevando hasta ahora, tiene que ver con el desajuste que ya hemos comentado en anteriores artículos que tenia la octava planetaria (los procesos y energías que hacen de “sustrato” para la evolución de la vida consciente en el planeta) vs la octava de la raza humana, que es el conjunto de procesos evolutivos por los que, nosotros, a nivel global, estamos transitando.

En el artículo sobre el desfase evolutivo que llevamos respecto al planeta decíamos:
si ahora el planeta estuviera en un punto de su crecimiento y avance asociado a una nota cualquiera, por ejemplo un RE#, nosotros aun estamos en el FA de la octava anterior, con lo cual, el trabajo que hay que hacer es brutal para poder ponernos al ritmo que marca aquello que nos otorga la posibilidad de usar este sistema como base evolutiva.
Imaginad dos placas, una puesta sobre la otra, donde la placa de arriba contiene las experiencias, energías, oportunidades y octavas del conjunto de los seres humanos que facilitan la creación de la realidad común en la que co-existimos, y, por debajo, la placa energética que contiene lo mismo pero para el conjunto de todo lo que existe en el planeta. 

Estas dos placas tienen marcas en ellas, y esas “marcas” tienen que ir lo más sincronizadas entre si, la marca #1 de la placa superior tendría que ir sincronizada con la marca #1 de la placa inferior, lo que es lo mismo que decir que la nota de la octava “humana” tendría que ir lo más ajustada posible a la nota de la octava “planetaria”. Como estas dos octavas se han desajustado tanto, y la “marca X” de la octava superior está muchas marcas desfasada de la octava inferior, no ha habido más remedio, finalmente, que hacer un ajuste “manual”, por parte de algunos de los grupos que apoyan y asisten al planeta en este proceso, para poder facilitar que ciertos acontecimientos, necesarios para el planeta, tengan lugar, independientemente de lo que suceda o lo que haga la humanidad, que queda entonces algo más aislada “en su placa superior” del conjunto, para poder llevar a cabo sus propios procesos pero, de alguna forma, sin interferir y retrasar ya tanto los pasos evolutivos del resto de la vida en la Tierra.

Separación de líneas temporales

¿Ahora bien, se han desajustado todas las líneas temporales de la “octava humana”?

No, para facilitar que aquellas personas que estén más o menos encaminadas, y más o menos sintonizadas con alguna de las diferentes sub-realidades de la línea temporal #42, puedan seguir avanzando y cogiendo el ritmo de la octava planetaria, lo que se ha hecho es separar las dos líneas: la #33, dejándola al ritmo y velocidad que marquen ya las personas conectadas a ella (recordemos que esta línea temporal es la más densa, y negativa, y la que nos mantiene, de alguna forma, en el estado actual bajo el que vivimos, con un sistema de control bajo supervisión y gestión de diferentes razas y “élites”), mientras que se ajusta la línea #42, “manualmente”, a la nueva posición dentro de la octava planetaria, para que “coja el ritmo de nuevo”, y se sincronice con la posición que le toque. Es como si una parte de la humanidad estuviera encima de un teclado musical, encima de la nota FA, cuando les tocaría estar en el RE de la octava siguiente, y entonces cogiéramos a todas esas personas que están sintonizadas con la realidad de la nota FA y las moviéramos manualmente hacia adelante a la realidad de la nota RE de una octava superior, haciéndoles avanzar un montón de pasos rápidamente y de un solo salto.

Este ajuste de la línea 42 que se realizó la semana pasada en los planos mentales en su configuración o parte superior, va a tener ya repercusión a nivel etérico y físico a partir de los próximos días, coincidiendo, posiblemente, con el empuje energético que trae consigo el equinoccio de otoño. Esto significa que, aquellos que están conectados y “vibran”, están sintonizados, con la línea temporal 42, van a verse abocados a un entorno vibracional “más elevado”, mientras que aquellos que principalmente están conectados y “vibran” con una realidad más negativa (la línea 33) se verán más “atascados” en esta realidad, pues no habrá un “empuje” y superposición de ambas líneas que tiren una de la otra hacia arriba o hacia abajo.

Como carreteras imantadas

Para comprender esto, imaginaros las dos líneas temporales como dos carreteras separadas imantadas, y cada coche que circula por ellas como una persona. Cuando una persona conduce por el carril más a la derecha de la carretera que es la línea 33, no nota el tirón del imán que supone la línea 42, que es como la carretera de al lado, así que lo que percibe y ve en su carril son todos los accidentes, atascos, y problemas que hay en su carretera, que es la más negativa y densa de las dos. Cuando una persona de la línea-carretera 33 cambia de carril dentro de la línea #33, y se aproxima a los carriles más cercanos a la línea 42, empieza a notar la atracción de esta, y puede, en diferentes puntos que las conectan, pasarse de carretera y entonces empezar a circular por la carretera de la línea temporal 42.

La diferencia es que, en esta carretera, se circula mucho mejor, hay muchos menos atascos, no hay tanta congestión ni problemas a lo largo de las vías, etc. Por el contrario, una persona que está en la línea 42, pero también cerca de los carriles de la línea 33, puede tener la tentación de pasar de nuevo a la 33 si se ve atraída por las energías de la misma, los miedos, los eventos manipulados, etc., y es lo que, hasta ahora, estaba sucediendo, donde los conductores, las personas, que estaban entre dos aguas, se veían a si mismos saltando de una a otra línea temporal según dictara su estado energético, sus octavas y procesos personales, su vibración, resonancia, etc., etc.
Un blindaje a la línea 42
Ahora, esto se hace mucho más difícil. Con esta separación de ambos carriles, se blinda uno de ellos, la línea temporal 42, de forma que los “cantos de sirena” de la 33, y su poder de atracción ya no representan un problema para aquellos circulando por la carretera de esta línea temporal, más elevada en frecuencia, que tiene como destino la realidad que denominamos la matrix 15,6Hz, o como muchas otras personas llaman: “la nueva Tierra”, y nombres similares. Al blindarse esta línea temporal, separarla de la 33 y colocar bloqueos entre ambas, se facilita a una parte de la humanidad, que ya ha hecho parte de este trabajo de sintonización y crecimiento evolutivo, que pueda seguir adelante con el mismo sin que los procesos y eventos de la realidad más compleja que actualmente co-existe en el planeta les influyan tanto.
Por otro lado, las personas que siguen en la línea 33 pero que están a medio camino con la 42, tendrán que hacer un esfuerzo superior para poder cambiarse a ella, y tendrán que trabajar en si mismos, aquellos que sean conscientes de ello, para alinearse con la misma.
Una vez más, estos procesos se producen energéticamente hablando, así que no va a desaparecer de repente del planeta una parte de la población, no va por ahí la cosa. La separación de líneas temporales separa los sucesos, vivencias, eventos y situaciones por los que las personas pasamos en nuestros caminos de crecimiento. Los que están conectados a una línea más rápida, vibracionalmente hablando, se acercan un poco más, de alguna forma, a vivir en algo parecido al concepto de pronoia. Los que están conectados a una línea más negativa, se acercan a vivir en un concepto más cercano a que todo les sea más difícil, complejo y complicado para ellos. Una vez lleguen las energías del cambio a los planos etérico y físico, lo que posiblemente las personas noten será un poco de disconfort, confusión y desajuste de algunos procesos que están viviendo, hasta que se resintonicen sus sistemas energéticos acorde a la línea temporal definitiva en la que se vayan a encontrar.
Así, parece que, finalmente, no ha habido más remedio que llevar a cabo esta intervención debido a la imposibilidad de que, el conjunto de nuestra especie, pudiera hacerlo por si sola, saliendo en masa de ese “vagón de cola” del tren en marcha en el que estamos, y pasando por nosotros mismos a otros vagones más adecuados para mantenernos sincronizados con el camino evolutivo del planeta. Ahora, a punto de desengancharse parte de los anclajes que conectan al último vagón, para que no frene tanto a los demás, se moverán automáticamente, según dicten esas mismas personas a nivel de su ser o Yo Superior, todos aquellos que estén mínimamente preparados energéticamente para dar ese salto, y se intentará que los puentes y puntos de cruce de la línea inferior a la superior se mantengan abiertos y disponibles todo el tiempo que se pueda, pero con la seguridad de que la línea 42 ya se encuentra blindada y asegurada, para que aquellos que la tomen, tengan un camino más fácil hacia el nuevo nivel evolutivo y realidad a la que nos dirigimos.
un abrazo,
David Topí


EL SISTEMA O TU VIDA: ¿QUÉ ELIGES CON CONCIENCIA? Por Laura Foletto


Durante el paso del huracán Irma, se entrevistó a unos cuantos argentinos que viven en Miami (de buen poder adquisitivo).  Una frase que escuché varias veces fue “aquí el sistema funciona”, en el sentido de que todo el proceso había sido ordenado y eficiente y, además, como contrapartida al habitual caos argentino (latinoamericano, diría). 

Me molestó la frase y me quedé pensando porqué.  No era la primera vez que la escuchaba porque es común en conocidos que viajan a Estados Unidos (y también Europa).  Nosotros venimos a ser los bárbaros, los incultos, los anárquicos, los del Tercer Mundo en el peor significado.  “Ellos” son los iluminados, los civilizados, los organizados, los ricos, los instruidos, los mejores… 

Este complejo de inferioridad que tenemos los latinoamericanos (lo he visto en unos cuantos países) se compensa con un complejo de superioridad que hace que nos vanagloriemos de lo peor (la viveza criolla, la corrupción, el aprovechamiento, el cargarle todo al Estado, las rupturas institucionales, etc.).  No parece así pero, cuando nos reímos de esas cosas y las tomamos como rasgos nacionales, subrepticiamente las usamos como un orgullo mal encarado.  Esto hace que no las arreglemos y que sigamos alimentando facetas que nos perjudican.

Volviendo al tema, ¿de qué “sistema” se trata?  ¿De uno que maneja tu vida de una manera tan total y metódica que ni te das cuenta, ya que te hace creer que eres libre: libre de endeudarte de por vida por comprar toda la basura que te vende constantemente como algo necesario, vital, imprescindible?  ¿De uno que es tan organizado que no deja espacio para nada que esté fuera de él, porque fagocita lo nuevo, diferente y disruptivo en el mismo instante en que nace y lo regurgita como algo inofensivo, accesible y cómodo?  ¿De uno que ofrece un modelo (capitalista y materialista) como el mejor de la historia y el único que puede arreglar todos los males, cuando es el que también ha provocado que, en la época de mayor bienestar y prosperidad que jamás ha habido, un 1% de la población tenga más que el 99% restante?



Viviendo en países que poseen grandes arbitrariedades (pero no tan enormes como otros continentes) y que adoran todo lo estadounidense, este pensamiento parece una herejía, propio de comunistas o agitadores, pero es la realidad, solo que no nos ponemos a reflexionar acerca de ello: queremos lo mismo, queremos el glitter, lo brillante, limpio y perfumado, lo lujoso y caro, las formidables casas con parque, las cantidades industriales de cosas que solo importan en el momento de la compra y después se tiran o se olvidan… como si todos ellos vivieran de esa forma, como si no existiera la injusticia, la marginalidad, los homeless, el racismo, el conservadurismo radical, la violencia, etc.

Obviamente, siempre existirá un sistema.  El problema es cuando no nos damos cuenta y, en lugar de pensar “esto es un sistema y estoy en desacuerdo con esto y esto”, pensamos “así es la vida”.  La vida puede ser de muchas formas; este es solamente el sistema imperante.  Únicamente la conciencia puede ser tan independiente y crítica como para elegir lo que sirve a cada uno, lo que está en consonancia, lo que es verdadero y esencial y lo que es utilización y mentira.


En algún punto de las polaridades, hay un equilibrio, hay una vida con sentido y propósito, con prosperidad y oportunidades para todos, con creatividad y amor, con respeto por la diversidad.  Hay algo entre el capitalismo furioso y el caos cíclico.  No tengo soluciones sociales y esto es solamente una reflexión que pretende que otros la profundicen y expandan.  Propongo salidas individuales, concretas y prácticas, con conciencia y trabajo interior y exterior.  Creo que entre todos podemos encontrar (e incorporar y vivenciar) soluciones que nos incluyan, sin fanatismos ni manipulaciones, sin victimizaciones ni mesianismos.  Aquí estoy para acompañarte.

  www.abrazarlavida.com.ar

Cuando la ignorancia critica, la sabiduría observa y sonríe.


Orson Welles dijo “muchas personas son demasiado educadas como para hablar con la boca llena, pero no les preocupa hacerlo con la cabeza vacía”. El director estadounidense no ha sido el primero en referirse a la ignorancia y sus ataques.

El escritor español Baltasar Gracián había dicho “el primer paso de la ignorancia es presumir de saber” y Antonio Machado afirmó que “todo lo que se ignora, se desprecia”. La ignorancia no es una enfermedad, pero podríamos catalogarla como tal porque sus efectos son tan discapacitantes que le impiden a la persona crecer enriqueciéndose con nuevas perspectivas. La trampa de la ignorancia es que encierra a la persona en una jaula de oro, en la que está tan a gusto que ni siquiera se da cuenta de que es prisionera de la rigidez de su pensamiento.

¿Cómo son las personas ignorantes?

La ignorancia no es patrimonio exclusivo de las personas que no han tenido acceso a la educación. De hecho, podemos encontrar personas que no tienen estudios pero son profundamente sabias y de pensamiento abierto, así como también podemos hallar a catedráticos y científicos profundamente ignorantes.

El filósofo inglés Karl Popper explica el por qué: “la ignorancia no es la ausencia de conocimiento, sino la negativa a adquirirlo”. Es decir, la ignorancia implica abrazar un pensamiento rígido, unas ideas preconcebidas, y rechazar el resto. Esta forma de comprender la ignorancia es una señal de alarma que nos indica que debemos mantenernos atentos porque todos y cada uno de nosotros podemos adoptar actitudes ignorantes.
La ignorancia es rechazar argumentos o ideas de las que no sabemos nada o sobre las que nos faltan datos para llegar a conclusiones lógicas. En ese caso, en vez de esforzarnos por captar y comprender el cuadro completo, preferimos aferrarnos a la pequeña hilacha de “verdad” que creemos poseer. Atrincherados en esa postura no solo atacamos a los demás sino que también sembramos la semilla de la intolerancia ya que la ignorancia siempre rechaza lo diferente, lo que no comprende.


La ignorancia emocional

Existe una ignorancia que hace aún más daño: la ignorancia emocional de las personas más cercanas que nos juzgan y critican sin haber caminado con nuestros zapatos o conocer todos los detalles de la situación, desde una visión parcial de la realidad.

Estas personas no son capaces de ponerse en el lugar del otro y ni siquiera intentan conocer su historia, necesidades e ilusiones para comprender el por qué de su comportamiento. Esa ignorancia duele mucho más y deja profundas heridas emocionales ya que normalmente la opinión de esas personas suele ser importante.

Ante la ignorancia, es mejor actuar con cautela

Un estudio muy interesante realizado por PsychTests analizó cómo 3.600 personas respondían ante las críticas. Estos psicólogos descubrieron que el 70% reconocen que se sienten heridas cuando reciben una crítica y el 20% las rechaza con enfado. Solo el 10% de las personas reflexionan sobre las críticas y las dejan ir cuando no les aportan nada.

También se apreció que las mujeres son el doble de propensas a tomarse las críticas como algo personal y a asumirlas como la demostración de que no son capaces de hacer algo bien. Al contrario, los hombres tienen la tendencia a pensar que la crítica está equivocada y a responder agresivamente.

Sin embargo, lo más interesante es que las personas que adoptan una actitud defensiva ante las críticas también son aquellas que se sienten menos felices, que tienen una baja autoestima y que tienen un peor desempeño en el trabajo.

Al parecer, cuando las personas tienen una baja autoestima, bloquean la parte constructiva de la crítica y solo se centran en los aspectos negativos. Por otra parte, quienes se defienden de la crítica suelen sentir que están perdiendo el control, lo cual afecta aún más su autoconfianza.

Por eso, cuando las críticas provienen de la ignorancia, lo más sabio es responder con calma.

A palabras necias, oídos inteligentes

Dado que las críticas ignorantes pueden hacer mucho daño, es fundamental no caer en su juego. Las palabras hirientes, las críticas malintencionadas y las opiniones infundadas no deben encontrar un terreno fértil en nuestra mente. Debemos recordar que nadie puede hacernos daño sin nuestro consentimiento. Por tanto, lo mejor es no darles crédito.

El problema de las personas ignorantes es que no están abiertas a escuchar otras opiniones, por lo que cualquier intento de defendernos o hacerlas entrar en razón suele caer en saco roto. Hará que gastemos energía inútilmente y es probable que al final nos enfademos. Por eso casi siempre es mejor aprender a ignorarlas.

La persona sabia sabe qué batallas merece la pena luchar, no desperdicia su energía. También es consciente de que las críticas a menudo dicen más de quien critica que de quien es criticado, por lo que asume una actitud desapegada, valora cuánta verdad encierra esa opinión y si considera que es irrelevante y dañina, no permite que le afecte.

Y cuando es necesario responder a la ignorancia, las personas sabias lo hacen con firmeza y desde el respeto. La mejor manera para vencer a la ignorancia consiste en demostrarle que no tiene ningún poder sobre nosotros.


https://www.rinconpsicologia.com

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Por qué olvido rápidamente lo que leo y cómo mejorar mi memoria lectora. Por Marta Guerri


La mayoría de nosotros olvidamos rápidamente la mayor parte de la información a la que estamos expuestos. Nuestros cerebros se han desarrollado para hacerlo de este modo. Esto es algo normal y totalmente adaptativo, ya que la mayor parte de la información a la que estamos expuestos no es importante para nuestro correcto funcionamiento diario.
Las emociones y los recuerdos
La información entra en nuestro cerebro a través de nuestros sentidos, pasa por la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y termina en la memoria de trabajo. En la memoria de trabajo dicha información se mantiene durante unos 80 minutos aproximadamente. Si no le damos a nuestro cerebro una buena razón para integrar la información en nuestra memoria a largo plazo, se desvanece en poco tiempo.
Para integrar de forma duradera la nueva información en la memoria a largo plazo, tenemos que pensar en ella de forma efectiva. El aprendizaje requiere dos características para ser eficaz:
1.      Nueva información que se utilice repetidamente
2.    Nueva información esté conectada con un conocimiento previo
Por lo tanto, si deseamos recordar lo que leemos, tenemos que parar de vez en cuando y pensar en aquello que leemos. Repetirlo. Resumirlo. Identificar patrones. Buscar relaciones con ideas que ya conocemos. En fin, dar a nuestras neuronas una razón para hacer que las dendritas crezcan. Asociarlo con recuerdos poderosos. Asociarlo con las emociones.
Estas dos últimas funciones pueden hacerse de diferentes maneras. Las emociones suelen ser la herramienta más eficaz para generar recuerdos. Por ejemplo, rápidamente, nombra a todos tus maestros de sexto curso. Probablemente no puedas. Puede que te acuerdes fácilmente tres o cuatro y luego lucharás para acordarte del resto. ¿Por qué? Por lo que se grabó en tu memoria emocional. Recuerdas a aquellos cuyas clases te hicieron feliz. También a aquellos que, por algún motivo, te hicieron enfadar. Pero no recuerdas tan fácilmente los que no has asociado con memorias emocionales a largo plazo.
Por qué no se fijan los recuerdos
Hay muchos motivos por lo que nos olvidamos de lo que leemos. Lo más seguro es que probablemente hayamos leído las cosas de una manera bastante pasiva. No podemos recordar aquello que hemos leído pasivamente porque no ha habido una participación activa intelectual en dicho proceso.
Un proceso intelectual activo implica que hemos entendido a fondo lo que leemos en la medida en que:
·         Somos capaces de expresar cada concepto rápidamente con nuestras propias palabras.
·         Somos capaces de relacionar el concepto o conceptos leídos con algo más que hemos aprendido anteriormente o conectarlo con otras ideas en nuestro conocimiento previo.
·         Somos capaces de dar nuestros propios ejemplos para ilustrar el concepto o conceptos.

Cómo recordar mejor lo que leo
Algunos consejos, sobre todo para estudiantes, que desean recordar lo que han leído es practicar una disciplina de lectura como por ejemplo el siguiente:
Prepara el cuerpo y la mente
En primer lugar, es una buena idea aprender y practicar algunas estrategias de relajación simples, como hacer profundas y lentas rutinas de respiración diafragmática, para ayudar a centrar nuestra mente lejos de pensamientos distractores. Pero lo más importante para ayudar a crear un estado de concentración mental óptimo, es encontrarnos bien físicamente en ese momento.
Ten clara la finalidad de la lectura
Debemos decidir cuál va a ser la aplicación final de la lectura que vamos a iniciar, por ejemplo si deseamos obtener una visión global o más bien información detallada de la misma, así como cuánto tiempo podremos invertir en leer, ya que esta decisión determinará nuestro ritmo de lectura.
Utiliza siempre que puedas una técnica de refuerzo visual
Puedes usar un bolígrafo o un lápiz como guía, por ejemplo, para controlar el barrido visual del movimiento sacádico de tus ojos, es algo que utilizan habitualmente los lectores más rápidos que desean concentrar su atención en el proceso.
Haz preguntas
Una manera rápida de lograr resultados productivos en tu lectura es preguntarte constantemente cosas como:
·         ¿De qué está hablando el autor aquí?

·         ¿Qué es importante y relevante en este apartado, en términos de mis objetivos predefinidos o resultados deseados?

Esta ronda de preguntas te ayuda a mantenerte involucrado con tu material de lectura.
Haz anotaciones
No dudes en hacer anotaciones al margen, siempre que el dispositivo te lo permita. Realiza anotaciones en los espacios en blanco de los pasajes de texto que tengan relevancia personal para ti y que te indiquen una llamada a la acción en un futuro.
Puedes expresarlos en términos cortos con siglas como:
PR (preguntas para reflexionar) / IP (idea principal) / IS (ideas secundarias)…
Consolida tus recuerdos
Para completar tu esfuerzo de lectura puedes:
Recapitular y resumir, preferentemente con un mapa mental de ideas o un diagrama de agrupaciones o un organizador gráfico, para consolidar y sintetizar rápidamente lo que acabas de leer.
Un consejo de expertos

Lee sólo lo que necesites, para cumplir con tu objetivo final y según tu disponibilidad de tiempo.
Por lo tanto, según lo que necesites recordar, en realidad ¡no tienes que leer todo el libro!

También es importante señalar que, la prueba de fuego de que tu lectura personal o profesional realmente es eficaz, es saber qué vas a hacer finalmente con las ideas principales y las ideas generadas de lo que has leído, pues esa es la base de todo.

Blog de Psicoactiva


domingo, 17 de septiembre de 2017

Beneficios de dibujar y pintar mandalas.


Si existe algo muy asociado a la palabra “estrés” hoy por hoy, es la palabra “Mandala”. No tenemos muy claro qué son ni qué significa, ni siquiera si es verdad eso qué dicen de que es bueno para el estrés y la ansiedad.

Pero algo que sí tenemos claro, es que los Mandalas han llegado para quedarse en nuestras vidas. No existen muchas cosas que vayan ligadas a la liberación y entretenimiento de la mente a través de diferentes dibujos y pinturas.
Es por ello que es importante saber qué son exactamente los Mandalas y cuáles son los beneficios que nos pueden ofrecer si los utilizamos y los incluimos en nuestra vida.

Qué es y significado de un Mandala

La palabra Mandala significa “círculo”. Un Mandala representa la totalidad, un diagrama cósmico cuya función es recordarnos la relación que existe entre nosotros y nosotras con el infinito, extendida más allá de nuestro cuerpo y mente.
En los Mandalas aparecen todos los aspectos relacionados con la vida, la Tierra, el Sol, la Luna, etc., relacionados con círculos de los vidas que abarcan a amigos, familias y a nuestros entornos. Este tipo de dibujos, están considerados diseños circulares que simbolizan la noción que la vida es un sin fin.

Estos Mandalas siguen una teoría de color que, según el tipo de religión o corriente que sigamos, podremos ver los diferentes significados de los colores que podemos utilizar y que, dependiendo de este, tendrá un efecto u otro en nuestra vida, al igual que su diseño.
Por ejemplo, en el “Budismo tántrico”, los Mandalas incorporan muchas imágenes visuales que buscan la representación de la “luz pura”, recogiendo desde el color blanco hasta el negro, siendo este último el color que abarca el todo y la nada y, el blanco, la paz y el descanso.

Por otro lado, si nos guiamos por el “Budismo tibetano” para pintar nuestros Mandalas, tenemos que tener en cuenta que estos se crean según los textos religiosos dependiendo del propósito con la creación de esa pieza. En este caso, el blanco y el negro son importantes también: el blanco para simbolizar la apertura y el negro para la oscuridad.
En general, el resto de los colores sigue un patrón de simbolismo en los Mandalas que es bastante estable: el amarillo simboliza el esfuerzo, el rojo la memoria, el verde la meditación y el azul la sabiduría.
Beneficios de pintar y dibujar Mandalas
Colorear Mandalas es una actividad que mucha gente disfruta como un hobbie durante sus días de infancia. Puede invocar la llamada “respuesta de relajación” del cuerpo siendo capaz de recuperar las actividades extenuantes y que desencadenen fatigas por algún tipo de actividad que podamos realizar, ya sea en nuestro trabajo, ejercicio físico, etc.

Una vez activada la respuesta de relajación, nuestro sistema nervioso se calmará y se relajará lo que hace que muchos padres y madres opten por libros llenos de Mandalas para colorear con sus pequeños y pequeñas.
Sin embargo, los libros de Mandalas para colorear no sólo son un favorito de las edades pequeñas, sino también de los adultos que pertenecen a la población activa. No sólo por los muchos beneficios para la salud que ofrecen, sino también por convertirse en una ayuda perfecta para los procesos del sueño y la meditación.
La lista de beneficios que nos pueden aportar los Mandalas es amplia, pero los más importantes que podemos encontrar son los siguientes.

Reducción del estrés
Combatir el estrés es una tarea complicada, sobretodo para los que ni siquiera encontramos tiempo para relajarnos. Es por ello que los Mandalas han encontrado la manera de abrirse hueco gracias al efecto colorante que tienen cuando los vamos completando.
Uno de los primeros investigadores en intentar averiguar sus beneficios, descubrió que pintar Mandalas ayuda a las personas a estar más tranquilos y experimentar menores niveles de estrés a la hora de realizar las actividades que se lo provocan, a través de la concentración en las formas geométricas y la combinación de colores que queremos hacer.
Terapia
Los Mandalas para colorear son también utilizados en terapias que buscaban resultados a través de la comunicación no verbal para ayudar a los pacientes a expresarse cómodamente. A través de este tipo de dibujos, personas con demencia y trastornos de estrés postraumático, son capaces de liberar frustraciones y de comunicar sus problemas y emociones de una manera mejor.
Colorear las páginas de los Mandalas es también ideal para aquellas personas que sufren de problemas neurológicos como, por ejemplo, epilepsia. Los estudios son para calmarse y concentrarse utilizando los colores para ayudarse.

Meditación alternativa

El color y la creación de los Mandalas tienen los mismos efectos que la meditación y es por ello que hoy por hoy, muchas personas, luchan por encontrar tiempo y espacio para la meditación y, en el caso de no encontrarlo, intentan encontrar un momento para combinar la actividad que les provoca perder la concentración con pintar Mandalas.
Además, los patrones de colores, circulares y sus formas geométricas, son las características más relajantes que forman parte de los Mandalas y que permiten a las personas estar relajadas y sin preocupaciones.
Por otro lado, colorear Mandalas nos permiten realizar una actividad sin esfuerzo físico serio y estresante, además de una alternativa para equilibrar el cuerpo, el espíritu y la mente.
Consigue que conectemos con nosotros mismos y con nuestros pensamientos, para poder reflexionar e, incluso, cambiar planes y ser más productivos.

Personalización y creatividad

Los libros o páginas con Mandalas para colorear también tienen un objetivo muy claro: ejercitar nuestra capacidad para personalizar y reconstruirnos a nosotros mismos. Cada página de un libro de Mandalas, nos permite y nos abre la posibilidad de agregar un toque nuevo de identidad que después podemos trasladar a otra dimensión de nuestra vida.
Una página puede contener un Mandala en forma de un bosque, un búho o un escenario relajante, por ello desencadenará nuestra creatividad y con ella la calma. Los adultos por lo general tienen problemas y dificultades y, por ello, caen en depresión, pero la creatividad les ayuda a crear una perspectiva positiva en la vida.

Desconexión de la realidad

Junto a lo comentado sobre una especie de meditación alternativa, pintar mandalas nos va a permitir el poder desconectar por completo de nuestra realidad. Hoy en día llevamos una vida constantemente en movimiento. Yendo a trabajar, estando por los niños, cuidando de la casa y a todo ello se suma el que queramos estar bien física y mentalmente. A veces es mejor desconectar y hacer una pausa y no hay nada para ello que sentarse a pintar un mandala.
Te darás cuenta como en el tiempo que le dediques al mandala, no estarás consultando el móvil o viendo si alguien te ha dejado algún mensaje en Facebook.

Concentración en otros ámbitos

Pintar mandalas no solo beneficia en un sentido de reducción del estrés o para desconectar de la rutina del día a día. Muchas personas que han comenzado a dibujar y pintar mandalas explican como el hecho de pasar un rato en esta “terapia”; les permite centrarse más en otros aspectos de su vida.
De este modo, como ocurre con la meditación por ejemplo, gracias a las mandalas podrás desarrollar la capacida de concentración y mejora de esta ya sea en campos como el del trabajo o a nivel personal.

Desarrollo de disciplina

Junto al hecho de desarrollar la capacidad de poder desarrollar tu concentración, para que luego apliques este recurso en otros ámbitos de la vida; los mandalas nos ayudan en el caso de querer aprender o seguir una disciplina. Aunque a la hora de pintar mandalas, tenemos la libertad de elegir los colores, para estos, sí es cierto que las formas y figuras que estos presentan siguen un patrón del que no podemos salir de modo que debemos adaptarnos a este. Con ello te acostumbrarás a seguir la “norma” establecidad y a que te desarrolles en la disciplina diaria.

Activa el cerebro

Junto al hecho de ser algo creativo, el hecho de pintar o dibujar mandalas, nos va a permitir activar los dos hemisferios cerebrales, de modo que gracias al hecho de relajarnos y centrarnos en nuestro mandala, llegaremos a conectar con las actividades de la mente y las habilidades asociadas a cada hemisferio.
Piensa que en los dibujos de los mandalas podemos encontrar distintas figuras geométricas las cuáles son captadas por el lado lógico de nuestro cerebro (hemisferio izquierdo) mientras que los colores y dibujos son captados por nuestro lado creativo (hemisferio derecho).

Nos sentimos mejor

Al pintar mandalas podemos conseguir estar y sentirnos mejor pero no solo porque nos relaja, sino porque en realidad esta actividad, libera endorfinas que hacen que el lado derecho del cerebro (mente lógica, científica), se estimule generando una sensación de bienestar general.

Practica para lesiones de mano o muñeca

Aunque no lo parezca, dibujar y pintar mandalas no es solo algo bueno para reducir el estrés o como terapia de relajación, sino que también podemos decir que aquellas personas que quizás han tenido una lesión en la muñeca o en la mano, pueden dedicar parte de su terapia de recuperación a las mandalas de modo que logren poder tener más juego de muñeca en poco tiempo.
Cuál es la forma correcta de dibujar un mandala

Una vez vistos los beneficios de pintar o dibujar mandalas, tenemos que explicaros que existe un método o una manera que podemos definir como “correcta” para dibujar mandalas y que nos queden como deseamos.
Siguiendo así los pasos a continuación puedes dibujar correctamente tu mandala para luego pintarla de los colores que desees:
Lo primero que necesitas para dibujar tu mandala será tener los materiales necesarios y para ello, necesitará: papel, un lápiz, una regla y un borrador. Ahora debes seguir estos pasos:

Dibuja un cuadrado
El primer paso para aprender cómo dibujar un mandala es dibujar un cuadrado (que luego borrarás) en el papel. Cuanto más grande sea, más espacio tendrás para tu mandala
A continuación, utiliza la regla y un lápiz para dibujar un punto en el mismo centro del cuadrado , como se muestra arriba.

Dibuja puntos
El siguiente paso es dibujar una serie de puntos alrededor de ese punto . Una vez que hayas dibujado el punto en el centro del cuadrado, una forma fácil de dibujar puntos es utilizar una brújula. Si no tiene una brújula, no te preocupes – dibujar círculos es fácil si sigues estos pasos :

Usando la regla, mida hacia fuera 1 centímetro (o más o menos – dependiendo de su preferencia) con respecto al punto del centro. Haz una marca de esos centímetros arriba, abajo, a la izquierda ya la derecha desde el punto central, como hemos mencionado.

A continuación, mide otra distancia del punto central. Puede ser 1,5 centímetros desde el punto central, usando el mismo proceso que antes, marca a esta misma distancia en la parte superior, abajo, a la izquierda ya la derecha del punto central. Y a partir de la primera marca realizada.

Puede seguir haciendo tantas filas de estos puntos como desese . Para comenzar puedes dibujar tres filas
Lo importante es asegurarse de que los puntos que haces son todos equidistantes del punto central.

Conecta los puntos

Ahora que has dibujado tus puntos, es hora de conectarlos . Dibuja una línea recta vertical que conectelos puntos que suben y bajan, y una línea horizontal recta que conecte los puntos que van uno a cada lado. A continuación, dibuja otra serie de puntos a las mismas distancias del centro que tu primera serie de puntos . Trata de hacerlos en un ángulo de 45 grados a las líneas perpendiculares.

Dibuja cuatro filas de puntos, haciendo una gran forma de x .
A continuación, utiliza la regla para conectar los puntos que acabas de hacer.  Ahora nos tocará conectar los puntos en círculos . Para ello, empieza por un punto y dibuja una línea curva en el punto siguiente, y así sucesivamente.

No te preocupes por hacer los círculos “perfectos”. No estamos preocupados por la perfección. Sólo tienes que dar un paso a la vez, el que va de punto a punto.
Está bien si cometes errores. Si esta es tu primera vez aprendiendo a dibujar un mandala, vas a equivocarte sin duda, así que con la practica irás mejorando y además,  dibuja suave para que puedas borrar en caso de que te equivoques.

Dibujar diseños para tu mandala

Ahora que has dibujado el esquema básico para tus mandala, puedes comenzar a dibujar diseños en tu mandala.
Para ello, puedes utilizar un lápiz, lápices de colores, tintas, crayones, o lo que elijas.
Lo que puedes hacer es comenzar desde el centro, o puede comenzar desde cualquier lugar donde te sientas inspirado para hacer algunas marcas.

El uso de las líneas y círculos que dibujes como directrices, te permitirán dibujar formas como círculos, triángulos, gotas de lluvia, bucles, etc .
Lo importante es repetir el patrón . Por ejemplo, si dibujas un círculo en una de las líneas, asegúrate de dibujarla en el mismo punto en las otras líneas.

Esto crea la repetición , que es un elemento clave en la creación de un mandala.
A medida que dibujas más y más diseños, tu mandala comenzará a verse más compleja.
La clave es tomarlo lentamente , dibuja una forma a la vez y dando la vuelta a todo el círculo dibujando esa forma en el lugar correcto.
A continuación, construye esa forma dibujando otras formas alrededor del círculo de la misma manera y así podrás acabar con un bonito mandala que puedes pintar.

Cuál es la forma correcta de colorear un mandala

La idea de dibujar nuestro propio mandala, nos permite que elijamos también el patrón que queramos para pintarlo. Como el mandala seguirá el patrón de figuras que hayamos hecho nosotros mismos, podemos elegir los colores para cada círculo y forma.
Elige un color para cada espacio de manera que al final el mandala pintado repita ese patrón y te quede como vemos por ejemplo, arriba.

Usos de los mandalas

En cuanto al uso de los mandalas, sabemos que desde los viejos tiempos, los mandalas se usaron como símbolos básicos para la concentración y la meditación, el proceso de madurez personal, la protección y la curación. Pero tenemos que decir que existen varias técnicas de meditación con mandalas, ya que hay diferentes religiones, culturas, contextos filosóficos y artísticos de modo que en cierto modo la meditación será su uso más extendido.

Con la ayuda de los mandalas, podemos gradualmente encontrar el camino hacia nuestro yo; podemos ser conscientes de quiénes somos, por qué estamos aquí y cuál es nuestro propósito en la vida. Ha llegado el momento de encontrar, cultivar y compartir de nuevo la paz y la armonía dentro de nuestros corazones. Sólo un corazón puro, pensamientos finos y palabras suaves nos llevan a una nueva era.


Las palabras de Thomas Merton pueden usarse para expresar el propósito de los mandalas: “Un hombre medita en un mandala con la intención de dominar su psique en lugar de dejar que su psique lo controle.” Durante la meditación a través del mandala, podemos construir nuestros arreglos internos o hacerlos desaparecer Un hombre no medita para aprender una doctrina religiosa, sino para convertirse en Buda, entronizado en su propio centro “.

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